Panamá, 7 de agosto de 2017.
Nota/ANTAI/DS/3274/17

 

Señor
James  Aparicio
Director
Metro Libre

Señor Aparicio:

La presente misiva tiene como finalidad, hacer uso del derecho a réplica, que nos concede la Ley 22 de 2005, en su artículo 2 y que establece lo siguiente:

“Toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes emitidas en su perjuicio a través de cualquier medio de comunicación que se dirija al público en general, tiene derecho a efectuar, por el mismo órgano de difusión, su réplica, rectificación o respuesta en las condiciones que establece la presente Ley.

La réplica, rectificación o respuesta deberá tener el mismo espacio que la noticia o referencia que lo agravia, y podrá ser razonablemente mayor, conforme a las circunstancias especiales de cada caso, según la disponibilidad del medio.

Los medios tendrán que reservar un espacio o sección permanente para la publicación o difusión de la réplica, rectificación, respuesta, aclaración y comentario de los lectores o cualquier persona afectada por la noticia.

La publicación o difusión de la réplica, rectificación o respuesta deberá efectuarse dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a su recibo, por el medio de comunicación a través del cual se haya difundido la información o referencia que se cuestione. Se concede un término de veinticuatro horas adicionales cuando el medio compruebe que le fue imposible cumplir con el término inicial por causas ajenas a su voluntad.

La publicación parcial o defectuosa dará lugar a que el agraviado recurra ante los tribunales por violación a este derecho”

El día de hoy,  en su edición impresa y electrónica aparece el siguiente titular: “Maytín continúa acumulando millas; sus viajes no se detienen”,  y ese encabezado es totalmente falso, y usted lo sabe, porque en otras ocasiones le hemos aclarado ese tema a sus periodistas, pero ustedes prefieren seguir aseverando mentiras.

En pasadas administraciones los servidores públicos acumularon millas, cuando asistían a viajes oficiales. En la actual administración, la Dirección General de Contrataciones Públicas desarrolló un sistema para que las millas de los pasajes que se adquieren a través de la figura de Convenio Marco, sean acumuladas por dicha Dirección. Y ello lo puede corroborar, el Presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, Capítulo Panameño de Transparencia Internacional, Dr. Ramón Ricardo Arias, ya que el pasado 27 de julio del año que transcurre, la Fundación que él preside, dirigió una carta al Director General de Contrataciones Públicas, para solicitar la donación de dos (2) pasajes aéreos, a través de millas acumuladas mediante el Convenio Marco de Pasajes Aéreos, para traer al país a dos (2) expositoras dentro del Proyecto “Observatorio Ciudadano”, como parte del proceso de co-creación del Tercer Plan de Acción Nacional de Gobierno Abierto, en el cual dicha organización recibió fondos provenientes de Transparencia Internacional con sede en Berlín, Alemania, para sufragar el hospedaje, alimentación, transporte local y honorarios de los facilitadores, mientras que la ANTAI asume el costo del refrigerio y materiales, y también se nos solicitó costear el local para celebrar dicha actividad, pero preferimos, como es nuestra costumbre, utilizar instalaciones del Estado, por lo que le solicitamos a la AIG el uso de sus salones.

Queda claro entonces, que las millas que generan los viajes que realizamos, no son utilizadas por mí, las utiliza el Estado, tal como debe ser.

En segundo lugar, y también se lo hemos aclarado en diversas ocasiones, pero insiste en obviarlo, es que de las treinta y tres (33) funciones que tiene la ANTAI, las dos (2) principales son:

1. Coordinar las acciones de seguimiento y cumplimiento de las convenciones, tratados, programas, convenios y cualquier otro acuerdo internacional o nacional contra la corrupción y en pro de la transparencia de los cuales la República de Panamá esté comprometida o sea parte”.

  1. Liderar las reuniones y evaluaciones que hagan los mecanismos de aplicación de las convenciones y tratados internacionales en materia de corrupción, transparencia, gobierno abiertos, acceso a la información y otras iniciativas contra la corrupción.”

(Artículo 6 de la Ley 33 de 25 de abril de 2013, que crea la Autoridad de Transparencia y Acceso a la Información)

Y en su artículo 16, en el cual se describen las funciones del Director General, se destaca el numeral 5, que establece lo siguiente:

“Representar a la República de Panamá en materia de transparencia, ética, derecho de acceso a la información, gobiernos abiertos y todos los temas referentes a la lucha contra la corrupción”.

Espero que aquellas personas no identificadas que alegan, que las misiones oficiales que realizamos, no forman parte de nuestras obligaciones, se informen mejor, y examinen la Ley 33 de 25 de abril de 2013. Debemos advertir, que un servidor público sólo puede hacer lo que la Ley le faculte, y de no hacerlo, incumpliría con sus funciones.

Asistir a las reuniones en la Organización de Estados Americanos  (OEA), con sede en Washington, D.C.; la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con sede en Viena, Austria; la Asociación Internacional de Autoridades Anticorrupción (IAACA); la Academia Internacional Anticorrupción (IACA); la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA); y la Red de Transparencia y Acceso a la Información (RTA), entre otras; es nuestra obligación, ya que debemos dar seguimiento al cumplimiento de las Convenciones Anticorrupción, presentar informes, intercambiar buenas prácticas, cooperar con otros Estados Partes y participar de las redes de las que somos parte. De no hacerlo, seguramente los titulares de su Diario,  serían “La ANTAI incumple sus funciones”.

No atender las reuniones de las Convenciones Internacionales, daría la impresión de que el país tiene poca voluntad política en materia de prevención y lucha contra la corrupción, cuando es todo lo contrario, y la Comunidad Internacional tiene que saber que nuestro país ha evolucionado, a un país totalmente diferente al del quinquenio pasado, capturado por la corrupción sistémica, en el cual, no se investigaba a nadie; en el cual la Ley de Carrera Administrativa estaba suspendida, solamente tres (3) Instituciones públicas cumplían con el cien por ciento (100%) de lo que exigía la propia Ley de Transparencia; hoy son más de treinta y cinco  (35) Entidades que tienen ese puntaje. En cada una de dichas reuniones, se asumen responsabilidades, cuyo cumplimiento es evaluado en las siguientes sesiones. Siempre es necesaria la ayuda y cooperación de la Comunidad Internacional.

Si se toman la molestia de comparar los viajes por nosotros realizados versus los que hicieron nuestros antecesores, podrá observar que son en un ochenta por ciento (80%) los mismos destinos. Los viajes son cíclicos. Hay que ir dos (2) veces al año a la OEA; tres (3) veces al año a Naciones Unidas, y así sucesivamente.

Si atendiera todas las invitaciones que recibo, viajaría  veinte (20) veces al año, pero mi promedio son ocho (8) viajes al año, sin embargo, parece que los únicos viajes injustificados, según ustedes, son los que realiza mi persona, pues nunca antes observé este tipo de ensañamiento mediático sin fundamento hacia un servidor público.

En tercer lugar, en su reportaje menciona que miembros de la sociedad civil cuestionan “la demora que hemos tenido en presentar el proyecto de Ley Anticorrupción que debió entrar a la Asamblea en diciembre de 2016”. Otra falacia más, dicho proyecto fue remitido al Ministerio de la Presidencia para ser presentado en el Consejo de Gabinete, junto con otras reformas anticorrupción. Es lamentable que haya personas que no se informen y opinen sin tener ningún tipo de respaldo en sus afirmaciones, imagino que por eso no aparecen sus nombres, y se habla de “miembros de la sociedad civil”, sin identificarlos.

El pasado viernes 4 de agosto a las 2:14 pm, ustedes le remitieron al coordinador de comunicaciones de la ANTAI, una solicitud para que emitiera una opinión sobre las críticas a mis viajes, y por lo extenso de mi respuesta, solicité a mi equipo que le comunicaran que el día de hoy le haría llegar una carta a Usted. Eso no fue lo que publicaron, por ello me veo obligada a desmentir las tres (3) falacias  que con frecuencia ustedes difunden:

  1. Que acumulo Millas
  2. Que asistir a dichas misiones oficiales no es una de mis funciones
  3. Que por viajar no cumplo con mis obligaciones

Ningún otro Director de la ANTAI o del Consejo Nacional de Transparencia contra la Corrupción, tuvo los altos estándares de investigaciones, como lo tenemos nosotros. De cincuenta y tres (53) investigaciones realizadas en el 2014, antes de mi toma de posesión, hemos elevado esa cifra a más de cuatrocientos (400) casos bajo mi administración.  Aquí no se investigaba Nepotismo, nosotros tenemos más de cien (100) casos motivo de esta falta, y más de treinta (30) funcionarios que han tenido que renunciar o ser destituidos; así como varios funcionarios de alto perfil de la presente administración, los cuales han tenido que renunciar luego de ser investigados por esta entidad.

Lo dije antes y lo ratifico ahora, “Viajar es trabajar desde otro país”. No obstante, cómo se justificaría que tenga tantas investigaciones, Proyectos de Leyes (Declaración Patrimonial de Bienes, Conflicto de Intereses, Protección de Denunciantes, Reforma a la Ley de Transparencia, Reforma a la Ley de ANTAI, Ley Antisoborno) e iniciativas desarrolladas tales como: Dos (2) Planes de Acción Nacional de Gobierno Abierto y la Iniciativa CoST, por mencionar sólo algunas, si según su apreciación, mis viajes son para “pasear o hacer turismo”.

Por qué si usted viaja a Miami a cubrir la audiencia del ex presidente Ricardo Martinelli se considera un viaje de trabajo? Porque la empresa en que usted labora es privada? Según su apreciación, por qué los viajes que realizamos los servidores públicos son de turismo o para acumular millas? Porque dichos viajes se pagan con fondos públicos? Nuestros viajes están documentados y sustentados en nuestra página Web. Para su información, las reuniones a las que debo asistir inician generalmente a las 9:00 a.m. y concluyen a las 6:00 p.m., excediendo incluso el horario regular de trabajo de los servidores públicos. Entonces, en qué se basan para afirmar que nuestras misiones oficiales son para ir a pasear o hacer turismo?

En el año 2017 hemos realizado cuatro (4) misiones oficiales, pero varias veces al año ( y desde el año pasado, ha sido en promedio cada cinco meses), ustedes publican los viajes realizados de los años 2015 y 2016, incluso, ¿Con qué fin? Sólo ustedes lo saben, porque la información sobre las misiones oficiales que realizo, es obligatoria que sean colocadas en nuestra página Web, para que todos los ciudadanos tengan acceso a ella. Y no sólo eso, también aparecen los informes de cada viaje, aunque la Ley no obligue a su publicación, porque nuestro norte siempre ha sido dar el ejemplo, aunque ser transparente traiga como consecuencia que dichos insumos se utilicen no para informar sino para tergiversarlos.

En nuestra opinión, si la información no fuese sacada de contexto, y no me refiero solamente a ésta última publicación, se publicaría de manera exacta, sin burlas ni epítetos y demás imprecisiones, y tal cual aparecen en nuestra página Web.

Le reitero que seguiré cumpliendo con todas mis obligaciones, entre ellas, representar a mi país en los foros en los que se me requiera. Si usted desea seguir escribiendo glosas y reportajes, está en su derecho, lo único que solicito es que sean veraces, objetivos e imparciales, honrando su lema “La Verdad de la Noticia”.

Por todo lo anteriormente expuesto, solicitamos la publicación de esta carta de réplica, en la  versión impresa y electrónica de su periódico, en el mismo espacio que se utilizó para publicar el reportaje de hoy, que dio lugar a la misma.

Sin otro particular, me despido de usted. 

Lcda. Angélica I. Maytín Justiniani
Directora General

 

 

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